El futuro del cine y los dormitorios

Mark as spam misclassified duplicated expired offensive

ARTE Published date: Septiembre 22, 2016
  • País: España

El papel de los robots en el cine es incluso más antiguo que las leyes de la robótica que se sacó de la manga el bioquímico y novelista Isaac Asimov, pero que sirvieron de base tanto para los científicos que juegan a ser dioses generando máquinas cada vez más parecidas al ser humano, como para todos esos directores que se han visto seducidos por esos seres metálicos que provocan ternura y pánico a la vez: Steven Spielberg en «Inteligencia Artificial», George Lucas en «Star Wars» o, por supuesto, Ridley Scott en «Blade Runner».


Es, de alguna manera, una forma de divulgación científica en la que alucinas con prototipos que, en ocasiones, te cuesta creer que sean reales y no parte del imaginario de una de esas películas que te dejaban boquiabierto cuando eras un chiquillo», argumenta Domínguez sobre esta primera edición del Robotic Online Short Film Festival (ROS), cuya convocatoria está abierta hasta el 20 de noviembre y en la que ya han conseguido reunir medio centenar de trabajos de diferentes puntos del mundo: Japón, Estados Unidos, Alemania, Inglaterra, España, etcétera. Incluso han recibido el cortometraje de un alicantino motivado por lo que ya podría categorizarse como un género dentro del séptimo arte.


Esa idea les brindaba la oportunidad de convertir en actriz a Maggie, uno de los robots que ha creado el departamento Robotics Lab de esta universidad. «Tiene una forma de muñeco amigable e interactúa con las personas a través de gestos y una pantalla. Su voz, realmente, la generamos nosotros con postproducción pero, en definitiva, el cine, como decían los grandes, es una gran y bella mentira», detallan desde este equipo de comunicadores.


También contaban con el asesoramiento de Concha Monje, otra científica de Robotics Lab que ya había colaborado en proyectos cinematográficos de más envergadura, como la película «Autómata», de Antonio Banderas. Su misión: indicarle al director hasta qué punto sus androides, en base a los avances y a las líneas de investigación actuales, pueden llegar a ser futuribles.


Quizá esa sea la razón por la que los robots mantienen esa capacidad de seducción. Según el cineasta Alfonso Fulgencio, otro de los participantes en ROS, «porque todos realmente creemos que en algún momento el hombre llegará a generar una inteligencia artificial totalmente autónoma. Es algo como que siempre parece que estamos rozando pero que no acabamos de alcanzar, y eso lo hace tremendamente interesante». Fulgencio presenta aqui, en la categoría de robots de ficción, «A story about robots», una pieza de animación de pocos minutos en la que relata las peripecias de un simpático y diminuto ser mecánico casi de juguete, que le inspiró el muñeco que tenía un amigo suyo en una estantería y que le robó, durante un año, par dar alas a una idea que se le había ocurrido.


El norteamericano Andy Lefton, que participa con la cinta también de animación «Two Worlds», considera que los seres camas infantiles originales humanos sentimos cierta empatía por los robots –solo hay que recordar la devoción que han mantenido durante años personajes como R2-D2 o C3P0 de «La Guerra de las Galaxias»– porque nos compadecemos de ellos al ver cómo están deseando tener sentimientos, al igual que las personas. Es decir, nos atrae que tengan esa devoción por el hombre, por parecerse a nosotros.


 


Vote
Result 0 votes

Información útil

  • Evita fraudes pagando con PayPal
  • No pagues nunca con Western Union, Moneygram u otros servicios de pago anónimos.
  • No compres ni vendas fuera de tu país. No aceptes cheques de fuera de tu país
  • Este sitio no está involucrado en la transacción y no gestiona los pagos, ni las entregas, ni las garantías, ni provee de servicios de depósito, ni ofrece "protección al comprador" o "certificación del vendedor"